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martes 11 de agosto del 2020

El Colegio La Milagrosa de Llodio declara la guerra al plástico

Actualizada diciembre 9th, 2019 a las 09:46
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Con el objetivo de reducir los plásticos de un solo uso e impedir la llegada a los océanos de millones de toneladas de plástico, el colegio La Milagrosa de Llodio ha puesto  en  marcha  el  proyecto  “Patio  sin  plásticos”, para  aportar  así  su granito de arena en el cuidado del medioambiente.

El  proyecto  consiste  en  traer  el  almuerzo  en  un  envase  reutilizable  como una tartera o bolsa de tela, y priorizar el consumo de frutas, frutos secos y snacks saludables sobre la bollería industrial. De esta forma, se consigue un doble  objetivo:  reducir  el  consumo  de  plásticos  y  aumentar  el  consumo  de frutas de temporada.

En  las  primeras  semanas  el  proyecto  está  siendo  un éxito,  la  mayoría  de alumnos traen el almuerzo en una tartera, aunque aún hay quien dentro de la tartera  trae  la  bolsita  de  plástico  con  galletas.  En  este  caso,  los  alumnos deben sacar las galletas de la bolsa y depositar el envoltorio de plástico en una caja al fondo de la clase. Ahí se van acumulando los plásticos a lo largo de la semana, hasta que los viernes, se hace un recuento para ver el total de residuos  que  se  han  generado.  Todos  estos  datos  se van  anotando  en  una tabla  bien visible para el alumnado, de esta forma se van concienciando.  A última hora de los viernes, los alumnos que forman la patrulla verde pasan por las clases para recoger todos los plásticos y trasladarlos al contenedor amarillo. 

Se estima que cada niño de 8 años genera unos 30 kg de basura plástica al año solamente con el almuerzo y la merienda. De este modo ellos sacan sus cuentas (30 kg por 20 niños en clase,  600 kg de basura… ) cifra que les asusta. 

Día  a  día  se  van  concienciando  y  lo  que  al  principio  era  una  novedad,  poco  a poco  se  va  convirtiendo  en  un  hábito.  A  final  de  curso,  la  clase  que  menos residuos haya generado podrá disfrutar de una sorpresa. La  parte  más  positiva  de  esta  iniciativa  es  que  dar  este  paso  ha  llevado  a muchas familias a empezar a cambiar algunos hábitos también en casa. Se ve a  muchos  padres  traer  la  merienda  en  bolsas  de  tela  y tuppers,  cuando antes predominaban el papel albal, los envoltorios de plástico y los bebibles.

El  propio  colegio  ha  realizado  cambios  importantes:  el  profesorado  lleva  el agua  en  botellas  de  cristal  o  aluminio,  y  cuando  se piensa  en  organizar actividades, es un tema a tener en cuenta y al que se le ha empezado a dar importancia.

Patrulla verde

La  patrulla  verde  ya  comenzó  a  funcionar  el  curso  pasado.  Los  alumnos  se van turnando y durante los recreos salen al patio con el chaleco verde y se encargan de que todo esté correcto: luces de las aulas apagadas, grifos de los  baños  cerrados  y en  el  patio  toda  la  basura donde  corresponde.  A  final de curso recibieron un diploma por el gran trabajo que realizaron. Con un gesto sencillo, los más pequeños están demostrando con su ejemplo que adquiriendo buenos hábitos, un mundo más sostenible es posible.

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