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viernes 03 de julio del 2020

El IFBS elabora un plan de contingencia para sus centros ante la posibilidad de nuevos casos o de un rebrote de la pandemia por COVID-19

Actualizada junio 25th, 2020 a las 10:40
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 La higiene personal, el aislamiento de las personas con síntomas, la realización de test PCR y la investigación de los contactos son las principales medidas de protección en esta nueva etapa A partir del 1 de julio las visitas a residencias de mayores se ampliarán hasta las dos horas, y las personas residentes podrán salir a pasear solas o acompañadas, e ir de vacaciones con la familia Las residencias forales reservarán sin ocupar 45 habitaciones individuales para aislamientos en caso de rebrotes puntuales

Una vez superado el estado de alarma por la pandemia del COVID-19, el Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) ha elaborado un plan de contingencia que aplicará en sus centros y servicios para hacer frente a los nuevos casos que puedan surgir o a un posible rebrote del virus en los próximos meses. Se trata de un plan de contingencia “dinámico y revisable”, ha asegurado el diputado foral de Políticas Sociales, Emilio Sola, “que se adaptará a la situación epidemiológica de cada momento”, sigue los protocolos y órdenes de la Organización Mundial de la Salud y del Ministerio de Sanidad, y está alineado con el Plan de Vigilancia Epidemiológica del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, con el que se está en permanente coordinación. Partiendo de la experiencia acumulada en los últimos meses, “resulta imprescindible establecer un protocolo de actuación claro y sencillo, con vistas a su riguroso cumplimiento, que garantice la seguridad de las personas usuarias de los servicios así como de las personas profesionales”, ha asegurado Emilio Sola. Las medidas que forman parte de este plan se aplicarán a los recursos que gestiona de forma directa e indirecta el IFBS en la atención a personas mayores, con discapacidad, enfermedad mental, personas menores de edad, en exclusión, y víctimas de violencia de género. También se ha remitido este plan de contingencia a todas las residencias privadas, “para facilitarles la labor ya que todos los centros residenciales, tanto públicos como privados, deberán contar con un plan específico adaptado a su equipamiento”, ha añadido el diputado foral. “Las principales medidas de protección que destacan en esta nueva etapa son la higiene personal, el aislamiento de las personas con síntomas, la realización de test PCR y el estudio de los contactos estrechos”, ha explicado. El documento también marca las pautas a seguir ante posibles rebrotes localizados, como cierres puntuales de servicios, suspensión provisional de la actividad presencial manteniendo atención telemática, o el confinamiento de las personas usuarias en determinados casos. Asimismo, determina diversos centros de referencia para la atención de personas sintomáticas y con positivo por COVID-19, y establece los stock de materiales de protección que los centros deben tener, entre otras muchas medidas.

Centro de referencia Zadorra

El plan de contingencia del IFBS centra gran parte de sus medidas en los recursos que atienden a personas mayores. Así, las residencias forales reservarán un total de 45 plazas en habitación individual, que se mantendrán libres para realizar aislamientos en caso de ser necesario. En casos sospechosos de COVID-19, la Unidad de Vigilancia Epidemiológica del Departamento de Salud del Gobierno Vasco realizará prueba PCR y las actividades de investigación de contactos estrechos entre las personas residentes, para realizarles los test. Se procederá al aislamiento estricto en habitación individual. Si se confirma el coronavirus, en caso de que la residencia no reúna condiciones para realizar el aislamiento, se procederá al traslado al centro de referencia, en la Residencia Zadorra. En la medida de lo posible, se permitirán las visitas familiares, bajo estrictas condiciones de seguridad. Está previsto que, a partir del próximo miércoles, 1 de julio, las residencias para personas mayores den un salto cualitativo hacia la llamada nueva normalidad. Las visitas a familiares se van a normalizar de forma progresiva en función de la evolución de la situación en los centros, por lo que puede haber alguna diferencia de un centro a otro, pero siempre siguiendo las recomendaciones de las instituciones sanitarias. Se recomienda que sea la misma persona la que realiza la visita, pero puede alternar con otra en días diferentes, el tiempo de visita máximo será de 2 horas, y la visita trascurrirá en las zonas comunes del centro, salvo cuando la persona residente esté en aislamiento en su habitación. A partir de esa fecha, las personas residentes pueden realizar salidas, bien solas como acompañadas por las familias o voluntariado, durante dos horas, que se podrán ir ampliando de forma progresiva a lo largo del mes de julio. También podrán disfrutar de vacaciones con sus familiares.

Salidas a comer con la familia

 Los centros podrán iniciar actividades grupales con un máximo de 20 personas, así como homenajes, cumpleaños y fiestas, siempre respetando las medidas de seguridad. A partir del día 15 de julio, se amplían las salidas para que la persona residente pueda comer con su familia y con presencia de un máximo de 10 personas. En cuanto a los centros de día para personas mayores, funcionarán al cien por cien de su capacidad a partir del 1 de julio, fecha en la que también reabrirán los centros de día específicos de fin de semana

 Centro Landaberde para personas con discapacidad intelectual

En el campo de la discapacidad intelectual, se contempla la reapertura de los centros ocupacionales de forma escalonada, redimensionando servicios y espacios, de forma que permitan el establecimiento y mantenimiento de las medidas de seguridad y, al mismo tiempo, la respuesta a las necesidades de las personas y sus familias en esta nueva etapa de la crisis de la COVID-19. Se priorizará la atención a personas con grandes necesidades de apoyo o problemas de conducta y/o salud mental y a familias con sobrecarga en los cuidado o en situación de emergencia. Ante una situación de rebrote de la enfermedad en centros de día y centros ocupacionales, se procederá a la reducción o cierre de los servicios, siempre en función de la normativa y las indicaciones de las autoridades sanitarias y oficiales. Si se confirma el coronavirus en las viviendas con apoyo, en caso de que los pisos no reúnan condiciones para realizar el aislamiento, se procederá al traslado al centro de referencia. Este recurso será el centro de día Landaberde, que se ha dotado con medios materiales para atender estos casos.

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