Garage Yas Llodio Laudio concesionario oficial Audi, Seat, Volswagen

jueves 28 de enero del 2021

Declaración Institucional de la Diputación alavesa en el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres

Actualizada noviembre 25th, 2020 a las 08:09
Sin Etiquetas
Autor Otros Artículos Enviar correo. Relacionados

El Consejo de Gobierno, reunido en sesión ordinaria celebrada el 24 de noviembre de 20120, ha aprobado la siguiente Declaración Institucional con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres:

La irrupción de la covid-19 ha producido la crisis sanitaria, económica y social más importante de los últimos tiempos, variando las agendas y prioridades políticas y sociales. La pandemia está impactando de forma diferente en mujeres y hombres, y los datos nos muestran que las mujeres y las niñas están más expuestas a las consecuencias negativas de esta crisis en términos de discriminación, violencia y vulneración de derechos. En este sentido, y más durante la pandemia, una de las prioridades de las instituciones públicas vascas ha sido garantizar el funcionamiento de los servicios de atención para los casos de violencia machista contra las mujeres y el acceso a dichos servicios de todas las víctimas considerando su diversidad.

La presencia de mujeres entre quienes han estado cuidando de la sociedad durante la pandemia ha sido mayoritaria, no sólo por su importante peso entre el personal de los ámbitos sociosanitarios y otros sectores económicos clave, sino porque la sociedad se ha visto beneficiada también por la labor gratuita de cuidados que estas mismas mujeres y otras muchas han llevado a cabo en los hogares. Durante la crisis se han puesto de manifiesto las dificultades que han afrontado los hogares para sostener por sí mismos toda la carga de trabajo derivada de los cuidados.

Al mismo tiempo, se ha hecho visible que las tareas relacionadas con el cuidado son imprescindibles para el funcionamiento de la sociedad. Para conseguir que en un futuro cercano el trabajo no remunerado sea más compartido, será necesario promover cambios duraderos en los comportamientos y en la organización social de los cuidados, de forma que todas las personas podamos ser a la vez sustentadoras y cuidadoras; cambios todos ellos que alcancen a segmentos de población amplios para construir relaciones más justas basadas en el bienestar de todas las personas de la familia. Para las víctimas de violencia contra las mujeres, la vida ya era insegura antes de producirse la primera ola de la covid-19.

Si bien las medidas relacionadas con el confinamiento y las restricciones de movilidad han posibilitado controlar la propagación del virus, también han supuesto un riesgo para la vida, la salud y la seguridad de muchas mujeres que convivían con sus agresores. Para muchas mujeres, niñas y niños, el hogar es el lugar más peligroso para quedarse. En el marco de la pandemia se han adaptado los servicios y recursos existentes e incluso previsto recursos de refuerzo por si hicieran falta. Durante el confinamiento descendió el número de solicitudes de apoyo de forma puntual; no obstante, la demanda sigue siendo muy alta y este año el servicio psicológico especializado del Instituto Foral de Bienestar Social ha ofrecido atención a 963 víctimas hasta el mes de octubre del presente año. La evidencia de crisis anteriores muestra que cuando el estrés social aumenta, también lo hacen los casos de violencia contra las mujeres. Por eso, no cabe asociar el descenso de las denuncias con una disminución de las situaciones de violencia, sino con un aumento de la invisibilidad de las mismas y un cambio en las estrategias de protección elegidas por las mujeres. Éstas podrían estar priorizando, en este contexto, el apoyo psicológico telefónico y la contención frente a otras acciones más orientadas al cambio, como la denuncia, ruptura, salida del hogar, etc.

Por otra parte, en los hogares donde hay niñas, niños y adolescentes, el aumento de la violencia contra las mujeres tendrá impactos negativos también en ellas y ellos en términos de violencia, estrés postraumático, depresión, ansiedad e impactos de larga duración en su desarrollo. Ante esta situación, desde el Servicio de Igualdad, durante julio y agosto de 2020, y a través de las redes sociales y LAIA Eskola, la Escuela para la Igualdad y el Empoderamiento de las mujeres de Álava, se impulsó una campaña de prevención de las violencias machistas con el objeto de reflexionar sobre el cibercontrol, ciberacoso, LGTBIfobia y gordofobia y la desigualdad que sufre nuestra juventud, de una manera innovadora y lúdica, adaptándose para ello a la situación generada por la COVID-19.

Por otro lado, y tal y como se viene constatando a lo largo de estos años, las mujeres mayores del territorio sufren un tipo de violencia que ha sido normalizado, tanto por ellas mismas como por su entorno. Por ello, atender las necesidades de las mujeres mayores durante esta pandemia ha sido otro de los objetivos acometidos por la DFA. Teniendo en cuenta que la situación de confinamiento vivida ha agravado el malestar de las mujeres mayores y la violencia que sufren, y sumado a esto las dificultades que tienen con el uso de las nuevas tecnologías, se ha puesto en marcha otro programa dirigido a ellas con el fin de prevenir un recrudecimiento de los síntomas y del malestar, producto de la violencia normalizada más los elementos estresores del confinamiento.

En este 25 de noviembre de 2020, la Diputación Foral de Álava dirige su campaña a la juventud, a los chicos y las chicas que tienen en su mano aportar para construir una sociedad más igualitaria. Y lo hace en su contexto, en sus ámbitos de relación, en las redes sociales, en la música… “Quiere libre” es el eslogan de la campaña. El slogan pretende lanzar un mensaje de que, lejos de condicionamientos sociales y de expectativas ligadas al sexo biológico, cada quien quiera, se relacione y se desarrolle como persona en aquello que le satisface, en lo que es su deseo personal. Especial relevancia tendrá la música, ámbito en el que cada vez más artistas incluyen mensajes alineados con el feminismo y en pro de la igualdad.

La Diputación Foral de Álava anima a la sociedad a utilizar el punto lila como símbolo del rechazo hacia la violencia contra las mujeres. Este gesto implica un compromiso activo contra todas las violencias machistas, cuyo origen se encuentra en la desigualdad entre mujeres y hombres. Asimismo, esta institución anima a toda la ciudadanía a participar en los múltiples actos de denuncia organizados por asociaciones, colectivos y otras instituciones

Lo más leído
.