Thursday 11 de August del 2022

“LAB y ESK defenderemos en Tubos Reunidos los puestos de trabajo, unas condiciones de trabajo y unas vida dignas”

Actualizada febrero 26th, 2021 a las 10:21
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En nota de prensa remitida a Radio Llodio, LAB Y ESK manifiestan que defenderán los puestos de trabajo, unas condiciones de trabajo y unas vidas dignas en la empresa Tubos Reunidos: “Estamos en una situación en la que mientras las instituciones hablan de la necesidad de mantener  el  empleo  ante  las  consecuencias  económicas  de  la  pandemia,  la  realidad  es que  las  medidas  que  se  están  adoptando  están  resultando  ineficaces,  cortoplacistas  y principalmente dirigidas a financiar a las empresas.

En  el  ámbito  industrial,  se  está  dando  un  proceso  de  desindustrialización,  utilizando  la pandemia,  ya  que  grandes  empresas  están  aprovechándose  de  las  circunstancias  para reducir  plantilla  y  exigir  financiación  pública,  con  el  objetivo de  aumentar  sus  dividendos. Además, persiguen un segundo objetivo: la destrucción de empleo de calidad que pueda ser sustituido por mano de obra más barata y más flexible en el futuro.

Esta  política  está  siendo  aplicada  al  pie  de  la  letra  por  muchas  grandes  empresas  en Euskal  Herria  como  Gestamp,  ITP,    Alestis,  Aernnova,Tubacex….  por  poner  algunos ejemplos. El proceso de desindustrialización se está dando a marchas forzadas.

Los y las trabajadoras de las plantas de Amurrio y Trápaga sabemos muy bien de lo que estamos  hablando.  En  el  año  2018,  la  Dirección  del  grupo  planteó el  despido  de  157 trabajadores  y  trabajadoras  en  la  planta  de  Trápaga,  además de  una  reducción  salarial, aumento  de  jornada  y  el  cierre  de  la  acería  de  la  misma  planta.  Sólo  la  lucha y  la determinación  de  la  plantilla,  consiguieron  parar  las  pretensiones  de  la  dirección.  Pero  la sangría  de  destrucción  de  puestos  de  trabajo  y  empeoramiento  de  las  condiciones  de trabajo no ha parado.

En la planta de Amurrio, desde 2009, se han destruido 200 puestos de trabajo. Se han aplicado 8 ERTEs de los cuales 4 se han ido encadenando consecutivamente de  forma  que,  desde  octubre  de  2018  hasta  junio  de  2021, las  y los  trabajadores llevaremos 2 años y 10 meses seguidos de ERTE. Además de esto, llevamos con el salario congelado y sin renovar nuestras condiciones laborales, desde diciembre del 2016,…

En  la  planta  de  Trápaga  se  han  eliminado  los  puestos  de  trabajo  de  los  y  las trabajadoras  de  las  subcontratas.  De  tener  una  plantilla  fija  de  424  trabajadores  y trabajadoras,  hemos  pasado  a  tener  409,  incluyendo  contratos  en  prácticas  y  sustituciones.  Llevamos  desde  el  2017  con  el  salario  congelado  y  sin  renovar  las condiciones laborales. Desde el año 2009 nos han aplicado 6 ERTEs y un ERE.

Las plantillas de Amurrio y Trápaga llevamos años diciendo y denunciando que los malos números que la dirección se afana en presentar, son consecuencia de la situación creada por la dirección, en la que nunca hemos tenido la plantilla ninguna responsabilidad de los errores promovidos por estos cargos de alta dirección. Prueba de la ineficacia e incompetencia de la Dirección es que el origen de la deuda que arrastra el grupo, en gran parte, no está relacionada ni con una política de inversiones ni con  la  existencia  de  pérdidas  operativas.  En  el  año  2008  los  accionistas  se  llevaron, gracias a una artimaña financiera, libres de polvo y paja, 170 millones de euros, pasando la deuda de entonces de 35 millones de euros a 200 millones de euros. Esos 170 millones terminaron  en  el  bolsillo  de  los  accionistas.  No  contentos  con  ello  en  el  año  2012  se aseguraron  a  través  de  otro  crédito  cobrar  dividendos  (hubiera  ganancias  o  pérdidas) hasta el año 2019.Tampoco les ha temblado el pulso para engordarse el sueldo continuamente, mientras los salarios  de las  y los  trabajadores  han  ido  adelgazando  año  tras  año,  ni  para  gastar millones de euros en cambiar 3 veces el Presidente ejecutivo del Grupo TR en los últimos 4 años.

Los  trabajadores  y  trabajadoras  llevamos  años  sufriendo  las  consecuencias  de  esta nefasta gestión basada en la avaricia de la dirección y los accionistas. Hace  unas  semanas  la  dirección  anunció  que  pretende  conseguir  una  gran  financiación pública  de  la Sociedad  Estatal  de  Participaciones  Industriales(SEPI).  Parece  ser  que son  115  millones  de  euros  los  que  pretende  obtener.  Ante  este  anuncio, los  sindicatos LAB  y  ESK  queremos  manifestar  que  la  financiación  pública  puede  ser  necesaria,  pero siempre  que  exista  una  contraprestación:  que  se  garantice  el  proyecto  industrial  de  las plantas  de  TR,  los  puestos  de  trabajo  con  unas  condiciones  de  trabajo  dignas,  y  que cumplan con lo dicho por Arantxa Tapia: “Dinero público para empresas en crisis sí, pero también esforzándose los accionistas”.

Por  otra  parte, queremos  denunciar  que  nos  podemos  encontrar  en  una  estrategia empresarial  para  ir  allanando  el  camino  de  futuros  despidos.  La  empresa  anunció  en octubre que tenía un plan de viabilidad en el que se mencionaban reestructuraciones, plan que los Comités de Empresa no conocemos. Un plan que, según sus palabras, dependerá de  la  financiación  que  sean  capaces  de  lograr.  La  experiencia  nos  dice  que  cuando  la dirección habla en estos términos, la consecuencia es la destrucción de empleo utilizando como  excusas  la  situación  del  mercado,  la  falta  o  denegación  de  la  ayuda  pública solicitada…, cuando la realidad es otra bien diferente y es la de una dirección que lleva años socializando pérdidas y privatizando beneficios en sus bolsillos.

Pero  la  destrucción  de  empleo  no  es  sólo  una  amenaza  para  los  y  las  trabajadoras  de Tubos  y  Productos  Tubulares.  Las  comarcas  de  Ezkerraldea  y  Aiaraldea  llevan  tiempo sufriendo  las  consecuencias  de  estas  políticas  de  desindustrialización  y  empeoramiento de las condiciones laborales (Valvospain, Gestamp, ITP, Tubacex,…).Por  ello  exigimos  a  Tubos  Reunidos  y  a  las  diferentes  instituciones,  con  el  Gobierno Vasco  a  la  cabeza,  que  garantice  el  futuro  de  sus  plantillas  y  el  empleo  de  calidad.  Con este  objetivo  vamos  a  solicitar  reuniones  con  el  Departamento  de  Industria  del  Gobierno Vasco, el Departamento de Trabajo y Empleo, las Diputaciones de Araba y Bizkaia y los ayuntamientos de las comarcas en las que si sitúan la plantas. Los  y  las  trabajadoras  de  Trápaga  y  Amurrio  pelearemos  por  nuestro  empleo,  por  unas condiciones de trabajo dignas y en definitiva, por una vida digna”.

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