El Consejo de Gobierno Foral aprueba la convocatoria 2026 de ayudas a la rehabilitación de vivienda en el medio rural alavés
El Consejo de Gobierno Foral ha aprobado hoy la convocatoria 2026 de las subvenciones destinadas a la rehabilitación de viviendas en el medio rural alavés, una herramienta clave para impulsar la calidad de vida, fijar población y reforzar el equilibrio territorial en Álava. La convocatoria cuenta con un presupuesto total de 600.000 euros, distribuidos en 180.000 euros en 2026 y 420.000 euros en 2027, con la posibilidad de habilitar hasta 100.000 euros adicionales si las necesidades y la disponibilidad presupuestaria así lo permiten.
Las ayudas están dirigidas a personas físicas residentes en núcleos de población de menos de 1.500 habitantes, ubicados en municipios alaveses con menos de 20.000 habitantes, y permiten financiar actuaciones de rehabilitación que contribuyan a mejorar de manera integral la habitabilidad, el confort, la accesibilidad y la eficiencia energética de las viviendas rurales. El objetivo fundamental es adaptar la política pública de vivienda a las particularidades del territorio, reconociendo que el medio rural presenta unas condiciones urbanísticas, demográficas y arquitectónicas sustancialmente diferentes a las del entorno urbano y, por ello, requiere soluciones específicas.
El acuerdo aprobado subraya que la vivienda es un elemento esencial para la calidad de vida y la cohesión social, especialmente en un contexto marcado por el envejecimiento, la menor natalidad, la dispersión poblacional y las dificultades para que personas jóvenes puedan establecerse en los pueblos. A ello se suma la necesidad de preservar el valor arquitectónico, paisajístico y cultural de los núcleos rurales alaveses, impulsando una “casa rural contemporánea” que integre estándares de calidad del siglo XXI sin perder su identidad histórica. Esta filosofía se alinea con los objetivos de la Ley de Vivienda de Euskadi y de la Ley de Desarrollo Rural, que insisten en la importancia de fortalecer el arraigo y mantener una masa poblacional suficiente para garantizar servicios esenciales y dinamizar el territorio.
La convocatoria contempla un amplio abanico de actuaciones subvencionables, que abarcan desde obras de conservación y habitabilidad —incluyendo intervenciones en instalaciones básicas, fachadas, cubiertas, estructura o redistribución de espacios— hasta mejoras en eficiencia energética, como nuevas instalaciones de calefacción, aislamiento, carpinterías exteriores, autoconsumo renovable o renovación integral de la envolvente térmica. También se financiarán actuaciones en materia de accesibilidad, como la adaptación de baños y la supresión de barreras, así como las reformas interiores vinculadas a la buena construcción: albañilería, carpintería, suelos o fontanería.
Las cuantías económicas varían en función del tipo de obra y de la localización del núcleo de población. Con carácter general, la ayuda puede alcanzar hasta 20.000 euros, pero cuando la intervención incorpore mejoras energéticas significativas, el importe máximo asciende a 23.000 euros. Además, existe un sistema de modulación en función del riesgo de despoblación del núcleo.
















