El comité de Tubos Reunidos exige la retirada del ERE y anuncia movilizaciones para frenar los despidos
Respaldados por la plantilla, miembros del comité han comparecido ante los medios frente a la fábrica de Amurrio, donde han mostrado una pancarta con el lema “No a los despidos y no al ERE”. Durante la comparecencia, han leído un comunicado en el que expresan su “rechazo absoluto” al ajuste planteado por la empresa, cuyo contenido detallado se dará a conocer el próximo lunes, 9 de febrero.
El comité ha denunciado que Tubos Reunidos ha recibido “más de 100 millones de euros de dinero público” en ayudas directas e indirectas, concedidas —según han subrayado— con el objetivo de garantizar la viabilidad de la empresa, el mantenimiento de la actividad industrial y el empleo. En este contexto, consideran “inaceptable” que el ajuste vuelva a recaer únicamente “sobre las espaldas de la plantilla”.
A juicio de los representantes sindicales, la situación actual del grupo no responde a una crisis repentina ni a una deuda sobrevenida, sino a decisiones empresariales adoptadas desde 2008, entre ellas la solicitud de un crédito de 170 millones de euros que incrementó notablemente la deuda. Decisiones que, según han señalado, se tomaron “a espaldas de los trabajadores”, pese a contar con un respaldo público “excepcional” y con compromisos explícitos e implícitos de mantenimiento del empleo.
El comité ha insistido en que su postura es “clara y firme”: no aceptan el ERE ni en Amurrio ni en Trapagaran y exigen responsabilidades tanto a la dirección de la empresa como a las instituciones que han apoyado económicamente al grupo y que reconocen su carácter estratégico para Euskadi. En este sentido, han pedido a las administraciones que pasen “de las declaraciones a la implicación real” para evitar despidos y el deterioro de las condiciones laborales en la comarca.
Como respuesta al anuncio del ERE, el comité ha convocado dos jornadas de huelga para los días 9 y 13 de febrero. El día 9, coincidiendo con la comunicación oficial del expediente, habrá una concentración de siete a diez de la mañana en la zona del puente, en las inmediaciones de la planta de Amurrio, y posteriormente frente a las oficinas de la empresa. El 13 de febrero, las movilizaciones se trasladarán a Vitoria, con una concentración ante la sede del Gobierno vasco entre las nueve y las once de la mañana.
Además, han advertido de que, si la empresa mantiene su planteamiento, no descartan convocar nuevas jornadas de huelga y más movilizaciones en las próximas semanas. “Exigimos que esta medida se paralice de inmediato y que no se ejecute ningún ERE ni ningún plan de destrucción de empleo en Tubos Reunidos”, han concluido.
















