La Sepi cierra la puerta a una quita para Tubos Reunidos y complica su reestructuración
En puertas de conocer las intenciones de la empresa sobre cómo aplicará el ERE ,la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) ha lanzado un jarro de agua fría sobre las expectativas de alivio financiero para Tubos Reunidos. El organismo estatal ha advertido de forma tajante que no admitirá ninguna quita sobre el préstamo de 113 millones de euros concedido a la siderúrgica en 2021, una decisión que estrecha el margen de maniobra de la compañía en plena crisis.
Un muro normativo frente a la deuda
A pesar de las peticiones del Gobierno vasco, que ayer mismo apelaba a una respuesta «responsable y conjunta» para salvar a la empresa, la Sepi se ha remitido a la legalidad vigente. El préstamo fue otorgado a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), diseñado para paliar los efectos de la pandemia.
Esta negativa supone un obstáculo crítico, ya que la ayuda pública constituye más del 40% del pasivo total de la empresa, cuya deuda global supera ya los 250 millones de euros.
Los factores de la «tormenta perfecta»
La situación de Tubos Reunidos es el resultado de una combinación de factores externos que han asfixiado sus cuentas:
. Malas decisiones empresariales adoptadas desde 2008, entre ellas la solicitud de un crédito de 170 millones de euros que incrementó notablemente la deuda.
- Aranceles de EE. UU.: Las políticas comerciales impuestas durante la era de Donald Trump golpearon duramente sus exportaciones.
- Impacto del COVID-19: La caída de la demanda global durante la pandemia debilitó su estructura financiera.
- Deuda asfixiante: Con un pasivo que dobla el préstamo de la Sepi, la empresa se encuentra en una posición de vulnerabilidad extrema.
- FUTURO INCIERTO
- Tubos Reunidos debe a los bancos y a sus acreedores 273 millones, más de seis veces su valor en el mercado que, al cierre de la Bolsa este viernes, ascendía a 43,6 millones.La empresa tiene que completar el pago de esos 273 millones en 2028.
- Este 2026 debe pagar más de 20 millones correspondientes a los plazos de devolución de su deuda. Dinero al que habría que añadir, además, el coste de las indemnizaciones del ERE, que podrían moverse entre los 30 y los 50 millones
















