Thursday 12 de March del 2026

ESK rechaza los 301 despidos de Tubos Reunidos y llama las plantillas a luchar

Actualizada febrero 9th, 2026 a las 20:43
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NOTA E ESK

«No aceptamos ni el ERE, ni los despidos, ni el empeoramiento de nuestras condiciones laborales. Llamamos a las plantillas a la unidad para plantar cara a la empresa y para luchar por el futuro de las plantas de Trapagaran y Amurrio.»

La dirección del Grupo Tubos Reunidos, una vez más, ha vuelto a mostrar su cara más cruda. En el día de hoy la Dirección de la empresa ha presentado un plan de futuro que pasa por el despido de 301 compañeros y compañeras. La intención de ejecutar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en las plantas de Trapagaran (Productos Tubulares) y Amurrio no es solo un ataque a nuestros puestos de trabajo; es un insulto a la plantilla y un nuevo intento de recortar los derechos laborales que tanto nos ha costado conquistar.

Desde ESK manifestamos nuestro rechazo absoluto a esta medida. No aceptamos que la gestión de la empresa pase siempre por el bolsillo de la clase trabajadora. Este ERE es injustificado y responde únicamente a una estrategia de precarización, que pretende normalizar el ajuste constante a costa de nuestra seguridad y bienestar.

Situación coyuntural disfrazada de estructural

En la reunión de hoy la empresa ha expuesto la excesiva deuda de la empresa y una coyuntural crisis arancelaria, como motivo principal para adoptar esta decisión. La deuda viene provocada por la continua mala gestión de la Dirección de la empresa y los aranceles nunca pueden se motivo para estás medidas estructurales tan agresivas, cuando es una situación totalmente coyuntural.

No podemos olvidar los continuos ERTEs que las plantillas de Amurrio y Trapagaran venimos sufriendo como fruto de su mala gestión. Tampoco podemos dejar de hablar del presente, sin mirar lo que ocurrió hace poco más dos años, tras el cese de actividad de la acería de Productos Tubulares a finales de 2023, vivimos un cambio profundo y doloroso. El traslado de un centenar de trabajadores a la planta de Amurrio no fue un «ajuste logístico»; fue el desmantelamiento de una parte de nuestra historia. La última colada no fue el final. Marcó el cierre de una etapa, pero no el fin de nuestro compromiso con ellos y ellas.

La acería, que fue la vaca sagrada del plan estratégico de 2021, donde fue la mayor parte de la inversión, es donde parece que recae la mayor parte de la destrucción de empleo, por no ser rentable. Dónde quedará ese AOD que iban a comprar, el hidrógeno y el futuro que vendieron a las plantillas de Trapagaran y Amurrio en la fusión de las acerías… Esa inversión hubiese permitido abaratar costes en la fabricación de aceros especiales y quizás abrir el mercado al acero inoxidable, cosa que no han hecho.

Unidad y firmeza

Por todo esto, su situación nos concierne directamente, en ESK no entendemos de fronteras entre plantas cuando se trata de defender la dignidad.

La indiferencia no es una opción, en ESK tenemos claro que mirar hacia adelante requiere no olvidar a quienes caminaron a nuestro lado.

La dirección busca dividirnos, que cada planta mire por lo suyo, pero nuestra fuerza reside precisamente en lo contrario: en la UNIDAD DE ACCIÓN Y EN LA MEMORIA Y LA DIGNIDAD DE CLASE. 

Desde ESK exigimos la retirada inmediata del ERE. No vamos a aceptar la destrucción de puestos de trabajo ni el recorte de nuestros derechos laborales. Animamos a organizarnos para luchar por el futuro de las plantas de Trapagaran y Amurrio.

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