El lehendakari apunta hacia la importancia de que “todos los agentes implicados” trabajen conjuntamente para asegurar la continuidad Tubos Reunidos
El lehendakari, Imanol Pradales, ha expresado su “inquietud” por el duro impacto que supone el ERE anunciado para Aiaraldea, una comarca que en los últimos meses ha encadenado importantes reveses industriales, con cierres y ajustes como los de Guardian o Maderas Llodio.
En sus primeras declaraciones tras conocerse el proceso de reestructuración, Pradales ha insistido —en dos ocasiones— en la importancia de que “todos los agentes implicados” trabajen conjuntamente para asegurar la continuidad del proyecto empresarial.
El mandatario autonómico ha concretado que, cuando habla de “todos”, se refiere en primer lugar a las instituciones, que ya han mostrado su disposición a colaborar para encontrar una solución que garantice la viabilidad de la planta, aunque todavía no existe una estrategia compartida. También ha señalado a la dirección de la compañía, que se ha fijado un plazo de varias semanas para alcanzar “lo antes posible” un acuerdo con la representación social que permita dar estabilidad a la empresa.
El plan planteado por la empresa contempla despidos, la paralización temporal de la acería de Amurrio, la reorganización de la deuda y la apertura a nuevos mercados como ejes para intentar reflotar la actividad.
Pradales ha incluido igualmente en su llamamiento a la plantilla, a la que ha pedido que se sume a ese esfuerzo común y “reme en la misma dirección” para salvaguardar el futuro industrial. Sin embargo, este mensaje se produce en un clima de creciente conflictividad laboral, ante la posibilidad de una huelga indefinida en Tubos Reunidos.
















