Aiaraldea se planta contra el desmantelamiento industrial y convoca Huelga General para el 17 de marzo
La comarca de Aiaraldea atraviesa uno de sus momentos más críticos. Tras una larga lista de cierres y ajustes en empresas emblemáticas como Guardian, Autoglas o Valvospain, el foco de la tensión se centra ahora en Maderas de Llodio y Tubos Reunidos. Entre ambas compañías, 336 familias se enfrentan a la amenaza inminente de perder su sustento, una situación que los representantes de los trabajadores califican de «golpe tras golpe».
Una crisis «provocada»
En un contundente comunicado, el colectivo de trabajadores ha rechazado la narrativa de una comarca en decadencia natural. «Lo que está pasando es otra cosa», afirman, señalando directamente a la gestión de las multinacionales y la entrada de fondos buitre. Denuncian que la riqueza generada durante décadas por la mano de obra local está siendo «saqueada» para beneficiar a accionistas, mientras las instituciones públicas mantienen una actitud de pasividad.
Especialmente cruda es la crítica hacia la dirección de Tubos Reunidos, a la que acusan de participar en mesas de desarrollo industrial apenas cuatro días antes de anunciar despidos colectivos masivos. Asimismo, celebran la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que declara ilegales los despidos en Maderas de Llodio, donde la plantilla suma ya 154 días de huelga indefinida.
El Refor y la Huelga General
La movilización no se detiene. El próximo martes se ha convocado una concentración en el Refor para señalar a los que consideran «responsables y cómplices» de la situación. No obstante, el hito principal será la Huelga General del 17 de marzo.
Los objetivos de esta jornada de paro son claros:
- Defensa del empleo de calidad frente a la precariedad.
- Aumento del salario mínimo para combatir el empobrecimiento.
- Exigencia de medidas reales a las instituciones para frenar la desindustrialización.
La fuerza de la unión
Pese al negro panorama, el mensaje final es de resistencia. Recordando victorias pasadas en conflictos como los de Tubacex o Madres Mercedarias, los trabajadores de Aiaraldea apelan a la unidad de clase como la única garantía de futuro. «No vais a doblegar a esta comarca», sentenciaron, haciendo un llamamiento a la participación masiva en próximas movilizaciones.
















