Aiaraldeko Greba Batzordea recuerda la necesidad de unirse el 17 de marzo a la Huelga General
COMUNICADO
Hace poco más de dos años que salimos a la calle en la Huelga General Feminista. Dejamos claro entonces que por encima de la avaricia del capital, lo nuestro era una apuesta por la vida. Denunciamos el menospreciado valor social y económico que tienen en la sociedad los trabajos reproductivos y exigimos unas condiciones laborales dignas para todas las personas.
Hoy, en marzo de 2025, a menos de 2 semanas de una huelga general, tenemos claro que es urgente volver a tomar las calles. Y es urgente poner en marcha medidas para superar las desigualdades sociales y caminar hacia una sociedad más justa.
Cada vez más, el encarecimiento de la vida se convierte en una cruda realidad para muchas vecinas. Nuestros salarios no aumentan en la misma medida que lo hacen los beneficios de los empresarios, y la crisis de la inflación ha supuesto una pérdida de poder adquisitivo en los últimos años.
Actualmente, en Hego Euskal Herria 1 de cada 5 trabajadoras cobra un salario por debajo del mínimo que nos corresponde. Es decir, por debajo de 1500 Euros. Además, no se puede olvidar que casi el 67% de ellas son mujeres, casi el 50% nacidas fuera de EH y el 25% menores de 30 años. Un claro ejemplo, como venimos diciendo hace tiempo, de que este sistema no trata a todas los trabajadores y personas por igual. La precariedad tiene caras y nombres concretos: mujeres, migradas y jóvenes.
Establecer un salario mínimo efectivo que acabe con la precariedad y responda a la situación socioeconómica de nuestro país es fundamental en el camino para acabar con las desigualdades sociales y garantizar el reparto de la riqueza. Reclamamos, por tanto, un Salario Mínimo Interprofesional de 1500 Euros.
Las trabajadoras de la comarca tenemos claro que en Euskal Herria decidir un salario mínimo interprofesional propio supone, por un lado, garantizar que las trabajadoras más precarias de nuestros pueblos no trabajen por debajo de los 1500 euros. Y por otro, permite llegar a equiparar el incremento de beneficios que se ha dado en los últimos años en la industria a la subida salarial de las trabajadoras.Por ello, el próximo día 17 de marzo nos uniremos a la Huelga General llamada por la mayoría sindical vasca.
Por encima de los datos de Hego Euskal Herria, la situación en Aiaraldea es especialmente preocupante. Sabemos bien de lo que supone hablar del empobrecimiento de la clase trabajadora y del aumento de los beneficios de los poderes corporativos. De hecho, la avaricia del capital ha llevado a que 35 puestos de trabajo en Maderas de Llodio estén en peligro, y 301 trabajadores de Tubos Reunidos están en riesgo de despido. El tejido industrial se tambalea, y cientos de familias se enfrentan a un oscuro futuro.
Mientras tanto, vemos cómo las instituciones miran de a otro lado. Se han abierto las puertas a empresas y fondos buitres que no tienen ninguna vinculación con Aiaraldea, y sólo plantean promesas vaciass, sin salida real para proteger el tejido productivo de aquí. Un claro ejemplo de ello son las reuniones que se celebran aquí mismo, en este polígono industrial del Refor. ¿Para qué sirve la mesa industrial de Aiaraldea? ¿Cuál es su verdadero objetivo? ¿Cuáles son los contenidos concretos? ¿Dónde están los compromisos vinculantes? ¿Dónde están las medidas para garantizar los puestos de trabajo?
Las instituciones no pueden mirar a otro lado. No pueden delegar la responsabilidad en el mercado o en las empresas. El futuro de Aiaraldea no se puede dejar llevar por inversiones especulativas, y en ello tienen una responsabilidad política que exigiremos también el 17M.
En Aiaraldea sabemos lo que es salir a la calle para luchar por nuestros derechos sociales y económicos. Salimos cuando varias empresas del eskualde estaban a punto de cerrar, incluso cuando durante los meses de verano derando los centros de salud sin personal médico.
Bien saben lo que es ganar batallas las trabajadoras de Maderas de Llodio que llevan casi 170 días en huelga indefinida, así como las de comedores escolares públicos, o las de Tubacex, Madres Mercedarias, Aialavidrio y Superberriak, entre otras.
Y aunque también hemos recibido golpes muy duros, siempre seguimos organizadas y fuertes. Porque hemos aprendido por experiencia que la articulación de la clase trabajadora, la unión entre sectores, y la movilización son elementos imprescindibles para nuestra supervivencia y vidas dignas.
Como aquel 30 de noviembre de 2023, hoy también nos sobran motivos para la huelga. Y las que hoy nos reunimos aquí sabemos que sólo avanzaremos organizadas y luchando. Por eso, para defender nuestra dignidad y garantizar el futuro justo de este pueblo el 17 de marzo ¡AIARALDEA A LA HUELGA!















