Monday 13 de April del 2026

Los trabajadores de Amurrio llevan sus protestas a las oficinas centrales de Tubos Reunidos en Bilbao

Actualizada marzo 10th, 2026 a las 18:48
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Los trabajadores de la planta de Amurrio de la empresa Tubos Reunidos han vuelto a movilizarse este martes en protesta por los despidos previstos en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) planteado por la compañía. En esta ocasión, han trasladado su protesta hasta las oficinas que la empresa tiene en el centro de Bilbao, donde han expresado su malestar con gritos de «dirección, dimisión» e incluso han llegado a ocupar durante unos minutos la planta del edificio donde se encuentran las oficinas.

La concentración ha comenzado a las 10:00 horas frente al inmueble situado en la calle Máximo Aguirre, apenas un día después de la que estaba prevista como última reunión de la mesa negociadora dentro del periodo de consultas del ERE. El plan presentado por la empresa contempla un total de 301 despidos: 274 en la planta de Amurrio y 27 en el centro de Trapagaran (Bizkaia).

Durante la reunión celebrada el día anterior, la dirección de la empresa mejoró su última propuesta económica. Aun así, ambas partes acordaron ampliar el proceso de negociación hasta el próximo viernes. La decisión de prorrogar el plazo salió adelante por una ajustada votación entre los representantes sindicales: siete delegados votaron a favor y seis en contra. Respaldaron la prórroga los representantes de UGT, CCOO y los dos delegados de ELA procedentes de la planta vizcaína de Trapagaran, que en esta ocasión se desmarcaron de la postura defendida por sus compañeros del centro de Amurrio.

Hasta ahora, los sindicatos habían mantenido una posición común al considerar que no existen motivos que justifiquen tanto los despidos como el cierre de la acería de la planta alavesa.

Durante la protesta de este martes, que se prolongó durante cerca de dos horas, varios trabajadores lograron acceder al interior del edificio y ocuparon la planta donde se encuentran las oficinas, que estaban cerradas en ese momento. En el interior colocaron pegatinas y realizaron alguna pintada en contra del plan de despidos.

Alrededor de media hora después y tras la llegada de agentes de la Ertzaintza, los operarios abandonaron el edificio de forma tranquila y se reunieron nuevamente con el resto de sus compañeros en el exterior. Mientras tanto, efectivos de la Policía Autónoma Vasca se situaron en la entrada del inmueble y otros agentes cortaron algunos accesos al tráfico en las calles cercanas.

Durante la concentración se escucharon consignas, pitidos y se lanzaron petardos, además de realizarse sentadas puntuales frente al edificio. En la zona también se desplegaron unidades antidisturbios de la Ertzaintza, aunque finalmente no se registraron incidentes.

Entre los trabajadores se reconoce que la división sindical surgida en la última reunión no favorece al colectivo. El delegado de LAB en la planta de Amurrio, Oier Bidaurratzaga, ha señalado que estudiarán qué base jurídica existe para que uno de los delegados de ELA en la planta de Trapagaran, que no estuvo presente en la reunión con la empresa, participara en la votación a través de WhatsApp apenas minutos antes de celebrarse, inclinando el resultado a favor de ampliar la negociación.

Por su parte, el delegado de ESK Gorka Abascal ha afirmado que la situación genera dudas y ha calificado lo ocurrido como una posible maniobra de la empresa para provocar división entre los sindicatos. Además, ha criticado que se haya incluido a dos centros de trabajo dentro del mismo proceso, cuando en el caso de Trapagaran —ha señalado— no se habría alcanzado el número mínimo necesario para tramitar un despido colectivo.

Abascal ha advertido de que no aceptarán que un centro de trabajo con menor impacto por el ERE pueda decidir sobre el futuro de otro que se encuentra mucho más afectado, como es el caso de la planta de Amurrio.

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