ESK denuncia «la manipulación que se está ejerciendo sobre la plantilla de Tubos Reunidos Trapagaran para forzar un SÍ en la votación del ERE de esta tarde»
NOTA DE ESK
Las papeletas que la mayoría del Comité de Empresa (UGT-CCOO-delegados explusados de ELA)
tienen estas dos opciones:• SÍ: Acuerdo solo con bajas voluntarias.• NO: No acuerdo.
Desde ESK sostenemos que la papeleta del SÍ es falsa. Lo que promete no existe. No se va a dar el
caso de que 301 personas se ofrezcan a dejar la empresa. Es posible que en Trapagaran si cubran
voluntariamente los despidos que quiere la empresa, pero no en Amurrio, lo que llevaría a recurrir
a los despidos forzosos. La dirección ha dejado claro que, si no se alcanza el número de despidos
requerido, se recurrirá a despidos forzosos, por lo que hablar de «solo bajas voluntarias» es un
engaño.
Votar SÍ supone firmar el ERE, lo que significa aceptar que la empresa está al borde del cierre. Si no
se cumplen los objetivos marcados por la dirección —entre los que destaca la condonación de
parte de la deuda, algo que aparentemente escapa a las posibilidades de la SEPI— se cierran las
plantas de Trapaga y Amurrio.
También supone firmar el cierre de la acería, donde trabajan 70 compañeros que antes trabajaban
en Trapagaran. Un cierre que pone en riesgo directo la competitividad y viabilidad de toda la
empresa. Resulta llamativo que quienes hoy quieren cerrarla firmando, hicieron huelga cuando se
intentó cerrar la acería de Sestao. Las consecuencias son las mismas; la coherencia, ninguna.
Entre los despedidos habrá un número significativo de vecinos y vecinas de Ezkerraldea.
El papel de la representación sindical no es este. Los representantes de la plantilla no están para
arrastrar a los trabajadores a un escenario en el que se sacrifiquen por intereses ajenos, ni para
ejecutar cierres y despidos escondiéndose detrás de una falsa democracia para eludir su
responsabilidad. Están para informar con claridad, defender a la plantilla de cualquier agresión de la
empresa y organizarla para combatirlas.
La empresa metió en este ERE los despidos de Trapagaran cuando legalmente no tenía porque
hacerlo (solo tenía obligación de hacerlo en Amurrio). Y lo hizo para generar tensión entre la
plantilla. La mayoría del Comité de Empresa de Trapaga está colaborando con los planes de la
dirección, para que sean los propios trabajadores y trabajadoras quienes avalen los despidos,
movidos por el miedo y guiados por algunos representantes sindicales que actúan como una
extensión más de la empresa.
Enviamos todo el apoyo y la fuerza a las secciones sindicales de ESK y LAB de Trapaga, que están
resistiendo una presión enorme frente a estos representantes que han traicionado a quienes
deberían defender.















