Los delegados de UGT en Amurrio votarán contra el ERE en Tubos Reunidos
El futuro del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en Tubos Reunidos parece estar sentenciado. El rechazo frontal de la sección de UGT en Amurrio frustrará, previsiblemente, la ratificación del plan de ajuste, invalidando el efecto de la «rebelión» interna protagonizada por los delegados de ELA en Trapagaran, quienes habían roto la estrategia de su propio sindicato para apoyar la propuesta empresarial.
Un equilibrio de fuerzas roto
La mesa de negociación, compuesta por 13 representantes, vive momentos de máxima tensión antes de su reunión definitiva este viernes. Hasta hace poco, las cuentas sugerían una posible aprobación: si los críticos de ELA en la planta vizcaína sumaban sus fuerzas a UGT y CCOO, alcanzarían una ajustada mayoría de 7 votos contra 6.
Sin embargo, el escenario ha dado un vuelco tras el anuncio de UGT en Álava: sus delegados votarán en contra del ERE independientemente de lo que dicten las urnas en la consulta de Trapagaran. Este movimiento deja en minoría a quienes abogan por el acuerdo.
El conflicto entre plantas
La división no es solo de siglas, sino geográfica y de afectación:
- Amurrio (Álava): Es el centro más castigado, con 274 salidas proyectadas. Aquí, el bloque formado por ELA, LAB y ESK mantiene un rechazo absoluto.
- Trapagaran (Bizkaia): Solo registra 27 bajas y cuenta con la promesa de retornar personal que fue trasladado a Álava en el pasado.
La dirección de la compañía tubera ha puesto sobre la mesa un paquete de medidas para intentar suavizar el recorte de 300 empleos:
- Prejubilaciones: Para empleados de entre 57 y 62 años, con un plan de rentas del 70% del salario bruto hasta los 63 años y el pago de la Seguridad Social hasta los 65.
- Bajas Voluntarias: Indemnizaciones de 45 días por año (máximo 24 mensualidades) más un plus de 1.500 euros por año trabajado (hasta 10 años) si se solicitan antes de cerrar el periodo de consultas.
- Mayores de 63 años: Compensación de 20 días por año con un tope de 12 meses.
- Garantía de futuro: El compromiso formal de no ejecutar nuevos despidos colectivos hasta finales de 2028.















