ESK celebra la victoria en el rechazo del ERE pero avisa que la lucha sigue en Tubos Reunidos
NOTA DE ESK
La plantilla de TRG, tenemos motivos para estar contentas y contentos, y celebrar la victoria de esta primera batalla, aunque no de la guerra. Tras jornadas interminables de reuniones, la empresa no ha logrado conseguir un aval de la parte social, para despedir a 301 compañeros y compañeras, de cerrar nuestra acería y de externalizar el departamento de logística.
El periodo de consultas terminó el pasado 9 de marzo, pero la empresa, de manera torticera, ha querido alargarlo, con la intención de ganar tiempo para seguir presionando y chantajeando a la plantilla. Sin embargo, sus artimañas, no han dado fruto alguno y no han conseguido manipular, ni acobardar a la plantilla, ni tampoco a la mayoría de la mesa negociadora.
Las secciones sindicales de ESK, LAB, ELA Amurrio y UGT Amurrio, hemos mantenido lo afirmado durante todas las reuniones: que no han quedado justificadas las causas alegadas por la empresa, que el cierre de la acería, pone en claro riesgo la viabilidad de la empresa en su conjunto (tanto para la planta de Amurrio como para la planta de Trapagaran) y que no se acredita, tampoco, el supuesto ahorro, que generaría la externalización de logística.
Es el momento de celebrar, con un pequeño descanso, la superación del primer obstáculo, pero no podemos olvidar, que la lucha no ha terminado, ni mucho menos. Ahora, entramos en un nuevo proceso de lucha, donde seguirá habiendo momentos difíciles, que solo juntas, todas y todos, seremos capaces de superar. Es momento de tocar a las instituciones, que hasta ahora han estado desaparecidas, para que asuman su responsabilidad, en la búsqueda de un futuro industrial y viable para Tubos Reunidos.
Desde ESK queremos, sobre todo, agradecer el gran apoyo recibido por la plantilla. Sin vosotras y vosotros, esta primera victoria no hubiera sido posible. Hemos demostrado que con la lucha es posible imponerse a Carlos López y sus sicarios.
Es necesario, también, denunciar las vergonzosas palabras del Consejero de Industria, Mikel Jauregi. A pocas horas de la decisión final, una vez más, ha demostrado que este Gobierno Vasco, se posiciona sin disimulo con las empresas y el capital. Parece, que la clase trabajadora y sus intereses no entran dentro de sus prioridades. Nos parece lamentable, que un representante de las instituciones, defienda tan claramente al poderoso, echando tierra, además, sobre las legítimas reivindicaciones y la digna lucha de la plantilla de Tubos Reunidos.
Suponemos, que intentaran imponernos este ERE, pero se van a encontrar, en frente, con una plantilla dispuesta a luchar con uñas y dientes, por sus puestos de trabajo y por su futuro. Para ello, precisamente, el próximo día 16 de marzo, comenzamos la huelga indefinida. Debemos hacer del pikete nuestra trinchera y hacerla nuestro hogar, hasta TUMBAR ESTE MALDITO ERE de una vez por todas.















