ESK denuncia «fraude contable» en el ERE de Tubos Reunidos y exige su retirada
La sección sindical de ESK en el Grupo Tubos Reunidos ha denunciado públicamente el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por la dirección, calificándolo de «farsa» y «fraude de ley». Tras analizar los datos financieros de 2025 y la documentación aportada por la empresa, el sindicato sostiene las siguientes conclusiones:
- Manipulación de las cuentas: Acusan a la dirección de inflar artificialmente las pérdidas hasta los 118,1 millones de euros mediante «artificios contables» subjetivos, mientras la empresa mantiene 31,8$ millones en caja y un flujo de caja de explotación positivo.
- Crecimiento de negocio real: Desmienten que la crisis se deba a los aranceles de EE.UU., ya que las ventas en ese país crecieron un 22,1% y la cifra de negocios total aumentó un 13% en 2025.
- Uso irregular de fondos públicos: Denuncian que la empresa utiliza el rescate de 112,8 millones otorgado por la SEPI en 2021 no para garantizar la viabilidad, sino para financiar un plan de desmantelamiento industrial que incluye el cierre de la acería de Amurrio y la sustitución de empleo estable por subcontratación.
- Irregularidades en el proceso: Señalan que el informe técnico que justifica los despidos estaba redactado antes de la negociación y critican la presión de la dirección durante las consultas, así como el intento de incluir de manera fraudulenta a trabajadores eventuales (corregido tras la intervención de la Inspección de Trabajo).
Acciones futuras: ESK confirma que mantiene la huelga indefinida, procederá a la impugnación judicial del ERE para exigir su nulidad y solicita a las instituciones políticas (Gobierno Vasco, SEPI y diputaciones) que dejen de ponerse «de perfil» y condicionen cualquier ayuda al mantenimiento del empleo.
NOTA INTEGERA DE ESK
ESK desmonta el ERE de Tubos Reunidos: fraude contable, pérdidas contables ficticias y un plan de desmantelamiento precocinado, con dinero público.
Exigimos la retirada del expediente y aseguramos la impugnación judicial, ademas de continuar la lucha en la huelga indefinida. No vamos a pagar la mala gestión de una dirección, que ha planificado el cierre de la acería desde que recibió el rescate de la SEPI.
La sección sindical de ESK, en Tubos Reunidos Group, está analizando en profundidad los resultados de 2025 (publicados el 27 de marzo), el plan estratégico, teóricamente presentado a SEPI en 2021, la documentación del ERE y las actas del periodo de consultas.
Las conclusiones, aun faltando todavía los resultados completos de 2025 (solo ha publicado todavía el informe financiero intermedio del II semestre), son rotundas: este ERE es una farsa construida sobre datos falsos, contradicciones insalvables y un uso desviado de las ayudas públicas.
Pérdidas contables que no explican los despidos
Los resultados de 2025 arrojan unas pérdidas de 118,1 millones de euros, pero la letra pequeña lo explica todo:
- 40,8 millones corresponden a un “deterioro del inmovilizado material”, un ajuste contable subjetivo, que la empresa decide aplicar ahora para engordar sus pérdidas. No es dinero que se haya ido, es un número que ellos mismos han inventado.
- 8,3 millones proceden de la baja de activos por impuestos diferidos, otro artificio contable sin reflejo en la tesorería. Solo significa la perdida de unas ventajas fiscales, con las que aseguran que contaban.
- El flujo de caja de las actividades de explotación (FCE), fue positivo en 2,1 millones de euros. La empresa cerró el ejercicio con 31,8 millones de euros en efectivo. No hay crisis de liquidez inmediata, hay una decisión de maquillar las cuentas, para justificar despidos.
Más de un tercio de las pérdidas son papel mojado. La dirección ha inflado artificialmente sus números, mientras disponía de 31.8 millones de euros en caja. Este ERE no responde a una necesidad económica, sino a una decisión política de la empresa, de desmantelamiento industrial.
Crecimiento en Norteamérica y contradicciones en sus planes
La empresa alega que los aranceles de EE.UU. han hundido sus ventas. Los datos oficiales dicen lo contrario: las ventas en ese país, crecieron un 22,1% en 2025, pasando de 132,9 a 162,2 millones de euros.
De hecho, la cifra de negocios total, que determina el total de ingresos obtenidos por una empresa consecuencia de la venta de sus productos, ha aumentado un 13%, de los 324 M€ de 2024 a los 365,7 M€ de 2025.
Y lo más grave: en 2021, Tubos Reunidos presentó a SEPI un Plan Estratégico para obtener 112,8 millones de euros de rescate público. Ese plan proyectaba un EBITDA de 60,3 millones para 2026. El plan de viabilidad, que ahora esgrimen para justificar el ERE proyecta entre 23 (con ERE) y 26 (sin ERE) millones negativos para el mismo ejercicio. La diferencia entre planes, supera con creces, los 80 millones.
¿Dónde están esos 80 millones? ¿En qué se han invertido las ayudas públicas? La empresa no lo explica, porque no puede. El verdadero agujero no está en la empresa, sino en la credibilidad de su dirección.
El ERE estaba decidido antes de negociar
El informe técnico de Deloitte, que justifica los 301 despidos, está fechado el 6 de febrero de 2026, días antes de la entrega de la memoria del ERE y del inicio del periodo de consultas. La negociación ha sido una formalidad vacía. La empresa no ha venido a negociar, ha venido a imponer.
El periodo de consultas finalizó sin acuerdo el 9 de marzo. La dirección intentó prorrogar fraudulentamente, con un voto delegado sin habilitación, sin canal formal y con un trabajador que no conocía los debates (no estuvo ni en esa, ni en algunas otras reuniones más). La votación fue 6 a favor y 6 en contra. Sin mayoría, el periodo de consultas quedó cerrado.
La reunión del día 13, con notario incluido, para presionar a la parte social, no tiene validez legal. Fue solo una pantomima, para urdir una votación manipulada y un pucherazo, que les legitimase la firma de una mayoría sindical.
De ahí, lo de inflar el número de despidos, meter a Tragara en el ERE, sin prácticamente afección, e impulsar la votación de una propuesta, que no existió hasta días después (13 de marzo), pero que, los que la realizaron (en Trapaga en referéndum por mayoría del comité y en Amurrio en asambleas de algunas secciones sindicales).
Las opciones de la votación, eran: SI, acuerdo sin despidos forzosos o NO al acuerdo. La propuesta sin despidos forzosos, fue lanzada por la dirección en la reunión del día 13 de marzo, pero, sin embargo, una hipotética propuesta en esa línea, fue votada el 12 de marzo en Trapaga y días antes, consultada en asambleas de algunas secciones sindicales de Amurrio.
Finalmente, el acuerdo no salió adelante, pero la jugada quedó muy clara, así como la mala fe de esta dirección, nuevamente.
Fraude en la contratación temporal y cifras que no cuadran
La Inspección de Trabajo acreditó el 25 de marzo, que 44 trabajadores eventuales incluidos en el ERE debían ser indefinidos. La empresa, acorralada, ha tenido que excluir a 41 de ellos. Los despidos han ido cayendo: 301 iniciales, 285 en la decisión final, 242 tras la exclusión. Número último que, haciendo cuentas, evidencia que han salido otras 2 personas de la lista, que no tenían que ver con el resultado esta acción inspectora.
Desde luego, si el número se ajusta según avanza la Inspección, es que no responde a ninguna necesidad objetiva y es otra prueba, de que el ERE es una decisión política de la dirección y no una exigencia económica.
Un plan de desmantelamiento, no de viabilidad
El plan de viabilidad presentado es, en realidad, un plan de desmantelamiento industrial: cierre de la única acería del Grupo, externalización de la logística, sustitución de empleo estable por subcontratas. La jurisprudencia, prohíbe utilizar un ERE para cambiar trabajadores propios, por mano de obra externa más barata. Esto es, nuevamente, fraude de ley.
Además, la empresa condicionó su oferta a tres requisitos: aval de la comisión, referéndum y, además, que la empresa consiguiera refinanciación. Eso es trasladar a la plantilla el riesgo de la gestión financiera. No es negociación, es chantaje. El propio CEO, Carlos López de las Heras, en la ultima fase del período de negociación, amenazó con un concurso de acreedores en pocas semanas, si no se aceptaba la oferta.
Uso desviado del rescate público
En 2021, Tubos Reunidos recibió 112,8 millones de euros del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), con el objetivo de mantener el empleo y la viabilidad industrial. Ahora, ese mismo dinero, sirve de coartada para despedir y cerrar activos estratégicos, como lo es la acería de Amurrio. El rescate se ha convertido en un plan de cierre, algo totalmente contrario a finalidad de los fondos públicos.
Lucha sindical y judicial
ESK reitera que la huelga indefinida continúa y la impugnación judicial del ERE es ya un hecho. Vamos a pedir la nulidad, por fraude de ley y por vicios formales esenciales.
No aceptaremos que se utilice a los trabajadores, como moneda de cambio en las negociaciones financieras de la empresa. Tampoco toleraremos que se nos presente como “el problema”, cuando lo que está en juego es la continuidad de un proyecto industrial que la propia dirección, continuando su nefasta gestión, ha decidido desmantelar.
A las instituciones: que nadie se esconda
ESK exige a la SEPI, al Gobierno Vasco y a las diputaciones de Araba y Bizkaia que condicionen cualquier nueva ayuda pública a la retirada inmediata del ERE, al mantenimiento de la acería y de la logística interna, y a una gestión ética y transparente que impida que la dirección vuelva a forzar una situación similar en pocos años.
Llevan meses de perfil. Llevamos esperando una reunión con el Gobierno Vasco, desde el 16 de marzo, fecha en la que les hicimos una solicitud formal. Es hora de que pasen de las palabras a los hechos y defiendan el empleo industrial de este país. No vamos a permitir, que se repita el guion de otros ERE y cierres, que ya estamos, desgraciadamente, demasiado acostumbrados a ver en Aiaraldea y Ezkerraldea.
El ERE está sustentado, unicamente, por la desastrosa gestión de la dirección de Tubos Reunidos. No lo pueden pagar las personas trabajadoras.
Llamamos a la plantilla a mantener la movilización, a seguir luchando y a no dejarse engañar por estos farsantes.















