El esfuerzo foral en servicios sociales genera riqueza, empleo y retorno fiscal a Álava
El estudio sobre el impacto económico del gasto en servicios sociales de la Diputación Foral de Álava que ha presentado el diputado foral de Políticas Sociales, Gorka Urtaran, refleja de manera clara que la inversión en políticas sociales no solo tiene un valor indiscutible desde el punto de vista del bienestar y en la atención a las personas, sino que constituye también un motor económico de primer orden para el territorio. Este análisis concluye que la capacidad para generar actividad, empleo, riqueza y retorno fiscal “sitúa los servicios sociales como una inversión estratégica para Álava y para el conjunto de Euskadi”.
Así, durante 2023, el Departamento de Políticas Sociales destinó 245,5 millones de euros a su actividad, unos recursos que impulsaron de manera decisiva la actividad económica, hasta el punto de generar un impacto total en la producción vasca de 428 millones de euros. Esto significa que cada euro invertido se transformó en 1,74 euros de actividad económica en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca.
Durante una comparecencia esta mañana en las Juntas Generales de Álava, Gorka Urtaran ha presentado este estudio realizado por el Servicio de Información e Investigación Social (SIIS) de la Fundación Eguía Careaga con datos del gasto social de 2023 correspondientes al Instituto Foral de Bienestar Social y las direcciones de Servicios Sociales y de Innovación del departamento.
“Desde la Diputación Foral de Álava entendemos que invertir en gasto social resulta rentable, no solo desde una perspectiva de atención, bienestar y mejora de la calidad de vida de las personas, sino también en el impulso de la actividad económica”, ha explicado el diputado foral de Políticas Sociales.
El estudio confirma también que dicha actividad económica repercute directamente en la generación de riqueza. En total, el gasto en servicios sociales se tradujo en 207 millones de euros adicionales en el PIB vasco. Esta cifra equivale al 1,39% del del Territorio Histórico de Álava y al 0,22% del PIB del conjunto de Euskadi.
El impacto sobre el empleo es también especialmente significativo. La inversión foral permitió sostener o crear alrededor de 4.273 empleos equivalentes a jornada completa. De ellos, más de 1.100 corresponden al personal propio del departamento y del Instituto Foral de Bienestar Social, mientras que los restantes se derivan de los efectos indirectos e inducidos asociados a la actividad económica generada. Esta cifra de creación de puestos de trabajo representaría el 3,2% del total de empleos en Álava. Según el estudio, cada millón de euros de gasto en servicios sociales genera 17,4 empleos, una cifra muy superior a la media de otros sectores económicos.
El retorno fiscal es otro de los resultados relevantes. En conjunto, el 44% de lo invertido por la Diputación Foral de Álava en servicios sociales regresa a las arcas públicas, lo que reduce de forma considerable el coste neto de estas políticas. Así, de los 245 millones invertidos, las administraciones recuperaron cerca de 109 millones de euros mediante impuestos y cotizaciones.
Gorka Urtaran ha afirmado que “el gasto social es una poderosa inversión en términos de calidad de vida y bienestar y de actividad económica y oportunidades de empleo, y una inversión estratégica para Araba y el conjunto de Euskadi. También es un activo para la economía en tanto que contribuye a incrementar nuestra capacidad productiva”.
“En definitiva, las políticas sociales impulsadas por la Diputación Foral de Álava, además de tener consecuencias muy positivas para el bienestar social de las y los alaveses en general y en particular de las personas beneficiarias, tienen consecuencias positivas en nuestras economía, incrementan la producción, el PIB y la renta per cápita, y generan empleo. Además, las administraciones públicas recuperan el 44% del gasto social vía impuestos y cotizaciones”, ha concluido.















