De los archivos del siglo XIII a las aplicaciones del móvil: Orduña traza por primera vez el mapa de sus 128 kilómetros de caminos públicos
El Ayuntamiento de Orduña ha encargado la elaboración del primer Inventario de Caminos Públicos de su historia, un documento técnico cuya ausencia ha sido durante décadas la causa directa de disputas entre vecinos y propietarios sobre el uso y la titularidad de los caminos rurales. Sin ningún registro oficial de referencia, técnicos municipales, secretarios y la propia Corporación han tenido que mediar durante años en conflictos sin contar con más herramienta que la interpretación particular de cada parte. El alcalde, Iker Santocildes, ha señalado que el inventario permitirá al Ayuntamiento «gestionar con criterios técnicos contrastados lo que hasta ahora quedaba en manos de la interpretación particular de cada uno».
Archivos históricos, catastro y aplicaciones de senderismo, entre las fuentes utilizadas
El trabajo ha sido encargado a la empresa especializada en desarrollo rural Ingeniería Sendo S.L., con sede en Mendexa. Los técnicos han combinado la investigación en archivos históricos municipales y forales con el reconocimiento físico sobre el terreno, el estudio de fotografías aéreas desde el año 1945, la revisión del catastro antiguo y moderno, y la recopilación de testimonios de vecinos de avanzada edad. La metodología establece que ningún indicio por sí solo es determinante: es la suma coherente de todos ellos la que permite concluir si un camino tiene carácter público o privado.
Entre las fuentes documentales utilizadas figuran las minutas municipales de los años treinta empleadas para la confección del mapa topográfico nacional, los planos de la concentración parcelaria de 1986, los mapas de Caminos de Utilidad Pública de 1975 y el vuelo fotogramétrico de los años 54 y 56. El hecho de que un camino figure como divisor de polígonos en el catastro de esa época se considera un indicio sólido de su carácter público, dado que las instrucciones para la elaboración del catastro de 1942 exigían que esas líneas fueran permanentes y no expuestas a variaciones, descartando expresamente los caminos de servidumbre.
Para la identificación toponímica se ha recurrido al Mapa Toponímico de Orduña elaborado por Felix Muguruza y publicado por el propio Ayuntamiento en 2008, completado con la cartografía digital del Gobierno Vasco. A estas fuentes se suman el catálogo de pistas forestales de los Servicios de Extinción y Emergencia de la Diputación Foral de Bizkaia y los mapas de calor generados por aplicaciones informáticas de montañismo y senderismo, que registran el paso acumulado de usuarios por determinados trazados.
Caminos funerarios y vías de acceso a ermitas y lugares de uso colectivo
El documento recoge también los denominados andabideak o caminos funerarios, así como los caminos de acceso a ermitas, molinos, ferrerías y lavaderos, cuya vinculación con procesiones y actos colectivos está documentada en fuentes escritas. Para determinar qué edificaciones tienen derecho a un camino público de acceso, el inventario aplica el criterio del Decreto 105/2008, que define caserío como el edificio con ocupación residencial anterior al 1 de enero de 1950, distinguiéndolo de viviendas unifamiliares y chalets de construcción más reciente, cuyos accesos tienen carácter privado. No se incluyen en el inventario los accesos cuya longitud desde un camino o carretera foral sea inferior a 80 o 100 metros.
Para fundamentar el carácter público de la red, el documento técnico recupera la figura del auzolan, la obligación tradicional de participar en el mantenimiento de los caminos vecinales, ya regulada en la Instrucción de Caminos de 1785. Según recoge la enciclopedia Euskaldunak del estudioso J.M. Barandiaran, esa obligación era preceptiva para los caminos que unían los caseríos entre sí, con el núcleo urbano o con los montes comunales, bajo sanción económica en caso de incumplimiento.
En total, el inventario recoge 128,3 kilómetros de vías públicas, clasificadas en dos categorías: la red principal pavimentada, denominada Bide Nagusiak (BN), con 26,9 kilómetros, y la red secundaria sin asfaltar, denominada Bigarren Mailako Bideak (BMB), con 101,4 kilómetros. Cada camino recibe un código identificativo —074001BN para el primero de los caminos principales, siendo 074 el código municipal de Orduña— y una ficha individual con datos descriptivos, históricos y cartográficos.
Presentaciones en Orduña y en cada una de las cuatro juntas administrativas
El hecho de que Orduña carezca hasta ahora de un inventario de estas características no es una excepción en Euskadi. La ausencia de regulación específica sobre caminos rurales en Bizkaia —a diferencia de Gipuzkoa, que cuenta con la Norma Foral 17/1994 sobre Carreteras y Caminos— y la falta de atención histórica a este tipo de registros ha dejado a numerosos municipios sin documentación oficial sobre su propia red viaria. El inventario de Orduña se elabora al amparo del Real Decreto 1372/1986, que obliga a las corporaciones locales a formar inventario de todos sus bienes y derechos y faculta a los ayuntamientos a investigar la titularidad de los bienes que se presuman de su propiedad.
Antes de iniciar la fase administrativa, el Ayuntamiento ha previsto una ronda de presentaciones públicas en Orduña y en cada una de las cuatro juntas administrativas del municipio. En el caso de la Junta de Ruzabal —que agrupa las aldeas de Belandia, Lendoñogoiti, Lendoñobeiti y Mendeika, y ocupa aproximadamente la mitad del término municipal con sus 17 kilómetros cuadrados— se celebrará al menos una reunión en cada concejo para atender las dudas de los vecinos y vecinas de forma directa. La Junta de Ruzabal, cuya documentación más antigua data del siglo XV y cuyas aldeas aparecen ya en fuentes escritas del siglo XIII, concentra una parte significativa de la red viaria histórica del municipio: sus caminos constituyeron durante la Edad Media una importante vía de paso entre Castilla, el Valle de Ayala y la costa.
Concluida esa ronda de presentaciones, se abrirá un período de información pública de dos meses, con publicación en el Boletín Oficial y en medios locales, durante el cual vecinos y propietarios podrán presentar alegaciones. Los técnicos de Ingeniería Sendo estudiarán y responderán cada una de ellas de forma individualizada. La resolución definitiva será adoptada por la Corporación Municipal en pleno, y el documento aprobado deberá ser remitido a la Subdelegación del Gobierno en Bizkaia y a la Diputación Foral. Los caminos incluidos quedarán catalogados como Bienes de Dominio Público: inapropiables, imprescriptibles y recuperables de oficio por la Administración. El propio documento advierte que los caminos que no figuren en el inventario no pierden por ello la naturaleza pública que pudieran tener reconocida.
La cartografía resultante ha sido elaborada en formato shape y PDF, compatible con cualquier Sistema de Información Geográfica, y se plasma en un mapa general a escala 1/15.000 en tamaño DIN-A1, en el que los caminos principales y secundarios quedan diferenciados por colores sobre ortofotografías actualizadas.















