¡Misión Cumplida! El Amurrio Club sella su ascenso a Tercera RFEF por la puerta grande
Cuatro años de espera han llegado a su fin. El Amurrio Club ya es, de forma matemática, equipo de Tercera RFEF. Lo ha logrado de la manera más autoritaria posible: venciendo a domicilio (0-1) al Iru-Bat Santa Lucía, su perseguidor más inmediato, dejando claro quién ha sido el dominador absoluto de la categoría este curso.
De la pesadilla de 2022 al sueño de 2026
El fútbol siempre da revanchas. Atrás queda la amarga campaña 2021-2022, donde el equipo perdió la categoría de forma cruel, finalizando en 18ª posición con 37 puntos, a tan solo un suspiro de la permanencia. Hoy, ese recuerdo se borra con un ascenso cimentado en la solvencia y el trabajo de un bloque que supo sufrir para terminar brillando.
Una temporada de contrastes: De la crisis a la gloria
Aunque el Amurrio partía en las quinielas como el gran favorito, el camino no fue un jardín de rosas. Tras un inicio prometedor, una plaga de lesiones lastró al equipo a finales de año, llegando a coquetear peligrosamente con la zona baja de la tabla en cuanto a puntuación.
Sin embargo, la calma de la directiva y la excelente gestión del tándem formado por Iker Mansilla y Antton Vivanco fueron clave. Con la recuperación de efectivos y la llegada de refuerzos estratégicos, el equipo inició una remontada histórica, sumando de tres en tres hasta hacerse inalcanzable.
Los números del campeón
La superioridad del Amurrio se refleja en una estadística que asusta a falta de tres jornadas para el cierre:
| Partidos Jugados | Victorias | Empates | Derrotas | Goles a Favor | Goles en Contra | Puntos |
| 27 | 18 | 4 | 5 | 62 | 20 | 58 |
La clave del éxito: Una firmeza defensiva sobresaliente (solo 0,74 goles encajados por partido) unida a una pegada demoledora arriba.
El factor «Mansilla-Vivanco» y Afición
La dirección técnica ha sido el motor de este ascenso. Han sabido amalgamar un vestuario que, lejos de venirse abajo en los momentos de crisis, se unió para demostrar que eran «el mejor equipo de largo». Con una propuesta de juego equilibrada y una mentalidad ganadora, el Amurrio regresa a una categoría que, por historia y afición, jamás debió abandonar.
Mención especial merece la afición, que ha sido un pilar fundamental durante toda la temporada. Incluso en los momentos más complicados, cuando los resultados no acompañaban, el apoyo desde la grada nunca faltó. Su fidelidad y empuje han sido clave en la reacción del equipo y en este merecido ascenso.















