El comité de Tubos Reunidos mantiene el pulso y rechaza la asamblea de mañana por crear un «precedente peligroso»
La tensión en Tubos Reunidos alcanza un punto crítico. La mayoría de la representación social ha ratificado su decisión de continuar con la huelga, vinculando cualquier movimiento futuro al resultado de la reunión prevista para este miércoles con la cúpula directiva. Asimismo, ha calificado la cita de este jueves como un «precedente peligroso» que busca socavar la acción sindical.
Un frente sindical unido contra el referéndum
Los delegados de ELA, LAB y ESK, impulsores de los paros, han sido tajantes: un proceso de votación externa no tiene la potestad de anular una huelga convocada legalmente por la representación mayoritaria.
- Legitimidad: Sostienen que solo quienes convocaron la huelga tienen la facultad de desconvocarla.
- Sospechas de injerencia: Los sindicatos cuestionan la validez de las firmas presentadas para dicha asamblea (aseguran que no se ha acreditado el 25% necesario) y acusan directamente a la dirección de estar orquestando este movimiento para «arrebatarles el derecho a la lucha».
- Propósito: «Las asambleas deben servir para aportar soluciones, no para recortar derechos fundamentales», advirtieron durante su comparecencia.
El impacto del concurso de acreedores
Tras la reciente declaración de concurso voluntario de acreedores por parte de la firma tubera, cerca de 200 empleados se manifestaron este martes en Bilbao. Para el comité, este escenario jurídico marca un punto de inflexión, pero no es responsabilidad de los trabajadores.
«El concurso es fruto de una insolvencia previa que la dirección no ha sabido atajar; ni la huelga ni la falta de acuerdo sobre el ERE han provocado esta situación», recalcaron los portavoces.
Además, señalaron que, con la entrada en el proceso concursal, el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) quedaría paralizado, ya que la empresa carecería de fondos para afrontar las indemnizaciones y costes derivados.
Hoja de ruta: Citas clave en Amurrio y Trapagaran
El comité acudirá a los encuentros de hoy miércoles con un objetivo claro: obtener transparencia. Quieren conocer los detalles reales sobre la refinanciación de la deuda, la identidad de los posibles inversores y el plan industrial que garantice la viabilidad de las plantas.
Los representantes concluyeron que la plantilla «no perderá el rumbo» y seguirá defendiendo sus puestos de trabajo frente a los intereses cruzados de acreedores e inversores, a quienes acusan de haber manejado información de forma opaca hasta el momento.
















