Familias de Llodio se movilizan contra el cierre del centro Laudio Goikoa y el traslado de alumnos con necesidades especiales
La comunidad educativa del centro Laudio Goikoa ha alzado la voz de alarma. El conflicto, originado tras anunciarse la semana pasada el cierre del antiguo edificio conocido como Gregorio Marañón, llegó este martes al Pleno Municipal de Llodio. Las familias afectadas utilizaron el turno de palabra para mostrar su «mucha preocupación» ante el traslado de los ciclos formativos y, especialmente, de las aulas de aprendizaje de tareas (destinadas a alumnos con necesidades especiales) hacia el instituto del casco urbano.
Durante la sesión, los propios alumnos leyeron una emotiva carta redactada por sus progenitores en la que recordaron que las personas afectadas «no son números ni expedientes que se puedan mover de un lugar a otro».
Un instituto «masificado» y sin espacios adecuados
La principal denuncia de las familias radica en la falta de condiciones del centro de destino. Según explicaron, el instituto de abajo ya se encuentra «masificado» y carece de las infraestructuras necesarias para garantizar el bienestar de este alumnado:
- Falta de zonas específicas: Aseguran que el nuevo espacio no cuenta con zonas tranquilas, talleres funcionales ni espacios de regulación.
- Abuso de barracones: Criticaron que la única solución habitacional planteada sea la instalación de módulos prefabricados. «No es digno estudiar en este tipo de espacios», señalaron, advirtiendo además que estos barracones reducen drásticamente la zona de juegos.
Alumnos en riesgo de quedarse «en casa»
Más allá del traslado, las familias aprovecharon el pleno para denunciar otra situación crítica: a finales de abril se denegó la continuidad en el aula de aprendizaje de tareas a dos alumnos.
«No es ético ni humano comunicar algo tan importante tan tarde, porque no se deja margen a las familias para reorganizar la vida de los alumnos», lamentaron.
Advirtieron que, por falta de plazas, estos jóvenes corren el riesgo de pasar un año entero en casa, lo que podría provocarles desregulación, retrasos y un fuerte desgaste emocional. Asimismo, señalaron la incertidumbre existente sobre el destino real de los ciclos formativos, desmintiendo que su ubicación final en el instituto esté completamente clara.
Apoyo político y reunión clave este jueves
Todos los grupos políticos municipales mostraron su apoyo unánime a la comunidad educativa tras escuchar sus demandas.
Por un lado, el PNV anunció que ya se ha puesto en contacto con el Departamento de Educación del Gobierno Vasco para transmitir el malestar general y asegurar que se están estudiando «diversas alternativas».
Por otro lado, el Gobierno municipal confirmó que ´mantendrán una reunión crucial con Aintzane Arrese, Delegada de Educación en Álava. Según explicó la concejala Nagore Gomara, la delegada ha avanzado que barajan «algunas soluciones posibles», aunque los detalles concretos no se revelarán hasta dicho encuentro.
«Preparados para la lucha»
Las familias concluyeron su intervención con una exigencia clara: «Hay que invertir dinero en la escuela pública». Advirtiendo que están «dispuestos a luchar», han convocado a toda la ciudadanía a una concentración hoy miércoles a las 17:00 horas en la Herriko Plaza como primer paso de sus movilizaciones.















