La plataforma ciudadana ‘AP-68 gratis’ presenta sus reclamaciones en el pleno de Laudio
La plataforma ciudadana ‘AP-68 gratis’,ha reclamado que la autopista AP-68 sea gratuita también en Euskadi una vez finalice su concesión el próximo mes de noviembre. Los colectivos denuncian que, mientras comunidades vecinas como La Rioja, Navarra y Aragón eliminarán o reducirán notablemente los peajes, Álava y Bizkaia mantendrán el cobro a todos los vehículos.
El portavoz de la plataforma, Kepa Alaña, ha recordado que esta vía es “fundamental” para la conexión de con el resto de destinos hacia el centro, sur y con el Mediterráneo y ha pedido a las diputaciones forales que “reconsideren su postura” respecto al futuro modelo de financiación de la autopista.
Desde la plataforma han puesto como ejemplo a las comunidades limítrofes. “La Rioja lo ha visto como una oportunidad para atraer empresas en los márgenes de la autopista, generar actividad económica y resultar más atractiva porque los gastos para las empresas serán menores”, han señalado.
Los colectivos también han denunciado la situación de la AP-8, donde consideran que existe una “discriminación” entre territorios. Han criticado que algunos tramos sean gratuitos mientras otros vecinos vizcaínos continúan pagando peajes por desplazamientos cotidianos.
En concreto, Alaña se ha referido a municipios como Arrigorriaga, Orozko y Ugao, cuyos residentes deben seguir abonando el uso de la autopista. “¿Por qué los vecinos de Orozko u Orduña tienen que pagar por 12 kilómetros si también son vizcaínos?”, se preguntó el portavoz.
Además, han recordado que esta zona soporta un importante tránsito de vehículos pesados, lo que incrementa el malestar entre los usuarios habituales de la vía.
Hubo momentos de tensión en el pleno y las discrepancias fue máxima: solo Omnia apoyó la moción de la plataforma. EH Bildu presentó un texto alternativo en el que reivindica que el debate debe trasladarse a la Diputación porque «para noviembre hay que clarificar quién financiará las carreteras».
Por su parte PNV y PSE-EE propusieron otro texto defendiendo que debe haber unas cuotas mínimas con el argumento de que así lo exigen los criterios europeos y de mantenimientos. La misma postura se repitió en la votación de las dos mociones: Cada uno apostó por lo suyo y contra los demás, y Omnia se deslizó en contra de ambas propuestas. En consecuencia, ninguno de los dos prosperó.















