ESK denuncia la externalización del servicio de vigilancia de la salud en Tubos Reunidos
La Dirección de Tubos Reunidos ha decidido externalizar el Servicio de Vigilancia de la Salud y entregar esa función a Quirón Prevención, aprovechando la baja voluntaria de los dos médicos internos de empresa.
Desde ESK denunciamos que el problema no es únicamente la externalización en sí, sino que la empresa ha tomado esta decisión de manera unilateral, sin negociación previa, sin periodo de consultas y sin acuerdo con la representación legal de las personas trabajadoras.
Además, el Convenio Colectivo de Tubos Reunidos establece expresamente que determinadas funciones médicas y de control de bajas deben realizarse “únicamente por personal interno de Tubos Reunidos Group”, por lo que entendemos que la empresa está vulnerando el propio convenio colectivo que tiene firmado. El convenio hace referencia constante al Servicio Médico de Empresa como una estructura propia e integrada dentro de Tubos Reunidos, cuyos profesionales colaboran habitualmente en procesos internos, comisiones de trabajo y actuaciones coordinadas con la Representación Legal de las Personas Trabajadoras (RLT).
También consideramos que se está incumpliendo la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, que obliga a consultar previamente con los Delegados y Delegadas de Prevención cualquier modificación importante en la organización preventiva de la empresa.
La situación concursal de Tubos Reunidos y la salida voluntaria de los médicos de empresa no permiten eliminar unilateralmente derechos, garantías preventivas ni estructuras acordadas colectivamente.
Por todo ello, desde ESK exigiremos a la empresa que desista de esta externalización, ya que entendemos que vulnera el Convenio Colectivo y no aporta absolutamente nada a la resolución del concurso de acreedores, por mucho que la Dirección pretenda escudarse en esa situación para atacar derechos consolidados de la plantilla.
Además, esta misma semana la Dirección ha decidido secuestrar los días de libre disposición generados por el exceso de jornada diaria, semanal o anual, pese a tratarse de derechos ya devengados por la plantilla mediante horas extraordinarias y exceso de jornada ya trabajados. Esta nueva medida tampoco responde a ninguna necesidad real para mejorar la situación financiera de la empresa. Únicamente supone un nuevo recorte de derechos laborales.
Resulta difícil sostener discursos que pretenden trasladar que la Dirección ha desaparecido o que ya no interviene en las decisiones relevantes de la empresa, cuando continúa tomando medidas de gran trascendencia sobre las condiciones laborales y los derechos de la plantilla.















