Tubacex y la mayoría sindical firman un convenio clave hasta 2029 para blindar la estabilidad de sus plantas alavesas
En un contexto de alta volatilidad internacional e incertidumbre para la industria tradicional europea, Tubacex ha dado un paso de gigante para asegurar su futuro en el País Vasco. La compañía ha alcanzado un acuerdo estratégico con la mayoría sindical —conformada por ELA, STAT y CCOO— para el nuevo convenio colectivo (2025-2029) de sus plantas de Tubacex Tubos Inoxidables (TTI) en Laudio/Llodio y Aceralava en Amurrio.
Este acuerdo, con una vigencia de cinco años, busca «reforzar la estabilidad industrial» en el Valle de Ayala, preservar el empleo cualificado y aportar visibilidad financiera y operativa a largo plazo. El texto afecta directamente a 600 de los 2.700 trabajadores que el grupo tiene a nivel global, incidiendo sobre dos activos productivos clave para el liderazgo de la multinacional en soluciones avanzadas de alto valor añadido.
Claves económicas y sociales del nuevo acuerdo
El convenio colectivo introduce un paquete de medidas salariales y sociales orientadas a garantizar el poder adquisitivo de la plantilla y la paz social de las plantas:
- Actualización salarial: Se establece una actualización inmediata para 2025.
- Garantía frente a la inflación: Incrementos anuales directamente vinculados al IPC durante todo el periodo de vigencia (2025-2029).
- Compensación económica: Un pago único extraordinario de 2.000 euros para los trabajadores.
- Fomento del empleo: Compromisos en materia de inversiones, carga productiva y medidas vinculadas al contrato relevo para rejuvenecer la plantilla de forma ordenada.
Avances en salud y nuevo modelo organizativo
Más allá de las mejoras económicas, el texto incorpora dos novedades de calado organizativo y de bienestar laboral:
- Gestión de adicciones: Dirección y sindicatos trabajarán de forma conjunta para definir un protocolo específico enfocado en la prevención y la salud laboral.
- Células de producción: Se avanzará hacia un modelo basado en células de producción para incrementar la polivalencia, flexibilidad operativa y la capacitación profesional de los operarios.
Un escudo de estabilidad en un entorno industrial complejo
Desde el punto de vista corporativo, Tubacex destaca que este pacto cobra «especial relevancia» ante la actual presión sobre los costes y la necesidad de preservar capacidades industriales estratégicas en Europa. El acuerdo se firma en un momento en el que la firma mantiene su foco en la generación de caja y el crecimiento rentable, apoyada en una sólida cartera de pedidos en sectores en auge como el nuclear, subsea, energía, aeroespacial y movilidad avanzada.
«Disponer de un marco de cinco años nos permite afrontar con mayor visibilidad los retos de mercado y las oportunidades de crecimiento», ha valorado Josu Imaz, consejero delegado de Tubacex. El directivo ha subrayado que este es un paso crucial para seguir avanzando en una hoja de ruta orientada a la competitividad y la creación de valor.
Con este movimiento, Tubacex se reafirma como el principal actor tractor del tejido industrial alavés y de la comarca de Aiaraldea, una zona de fuerte tradición manufacturera que, gracias a este marco de estabilidad, encara el futuro con mayor fortaleza tecnológica y global.















