ESK expone su postura ante la reunión con las instituciones
NOTA DE ESK
Este 11 de junio, los y las representantes de la plantilla de Tubos Reunidos y los sindicatos, nos reuniremos con el Departamento de Industria del Gobierno Vasco y con las diputaciones de Araba y Bizkaia. Desde ESK acudiremos con una posición clara: aclaración de las declaraciones hechas por el consejero Mikel Torres sobre posibles inversores, exigencia de implicación inmediata del Gobierno Vasco en esta situación crítica de Tubos Reunidos y rectificación clara del posicionamiento de las instituciones vascas, respecto al señalamiento público de los verdaderos responsables de dicha situación.
Durante años hemos denunciado un modelo de gestión basado en ingeniería financiera, endeudamiento, decisiones industriales erróneas y subordinación del proyecto productivo e industrial a intereses meramente financieros.
¿Y quienes son los culpables?
A estás alturas, queda claro que ni la plantilla ni los sindicatos han generado una deuda superior a 260 millones. No diseñaron rescates financieros, ni participaron en consejos de administración, ni gestionaron fondos públicos. Tampoco cobraron bonus variables.
Tenemos claro, que la huelga no era el problema: fue la respuesta de una plantilla que defendía el empleo y el futuro industrial de Tubos Reunidos.
Durante meses se ha intentado imponer un relato falso: que la conflictividad de la plantilla, la huelga y los sindicatos combativos ponían en riesgo la viabilidad de la empresa. En ese relato, participaron la mayoría de los responsables políticos de este país, así como múltiples medios de comunicación. Hablaron de “paz social” antes que de responsabilidades empresariales. El ataque continuo a la “estrategia sindical”, han sido y son presión política sobre quienes únicamente defendían su futuro.
Tras los registros de la UCO, la documentación intervenida y las investigaciones sobre el rescate público ha cambiado el marco político. Corresponderá a los tribunales determinar responsabilidades penales, pero políticamente hay una evidencia: quienes intentaron convertir la huelga en el problema, ahora miran hacia otro lado y pasan de puntillas a la hora de hablar de los gestores e inversores actuales de Tubos Reunidos.
También debería dar explicaciones algunos representantes sindicales que pusieron todos sus esfuerzos en romper la huelga y no en combatir sindicalmente a los responsables de esta situación. Mientras ESK y otros sindicatos defendíamos el empleo y un proyecto industrial, determinados sectores sindicales asumieron discursos funcionales a la empresa, cuestionaron la movilización y presentaron la resignación como única salida. Atacar a quienes luchaban mientras se rebajaba la crítica contra quienes dirigían la empresa fue un grave error político y sindical. Los sindicatos estamos para luchar, no para trasladar el discurso de la patronal a los medios y a la plantilla.
Por eso, mañana 11 de junio, exigiremos compromisos concretos a las instituciones vascas para garantizar el empleo y la industria de Tubos Reunidos. Es hora de que se pongan del lado de la plantilla y dejen de excusar a la Dirección que de manera muy cuestionable nos a traído al abismo.















