Ramiro González reivindica el diálogo social tras el acuerdo en Maderas de Llodio y el plan para Tubos Reunidos
El fin de la huelga en Maderas de Llodio, que ha mantenido en vilo a la comarca durante más de 260 días, ha sido recibido con gran alivio por las instituciones alavesas. El diputado general de Álava, Ramiro González, calificó este martes de «tremendamente positivo» el anuncio del acuerdo, en una rueda de prensa destinada a valorar los asuntos aprobados por el Gobierno Foral.
González vinculó este éxito al devenir de otra de las grandes empresas de la zona, Tubos Reunidos, tras la apuesta del administrador concursal por salvar la totalidad de su actividad. Para el máximo responsable foral, ambos escenarios comparten una misma clave de resolución: «La necesidad de profundizar en el diálogo social».
El diálogo social como motor de resolución
El diputado general se mostró firmemente convencido de que el futuro económico de la comarca depende directamente de la capacidad de resolver las crisis laborales mediante la negociación. «Necesitamos más diálogo social», remarcó, señalando que este es el mejor mecanismo para canalizar los conflictos que surgen en el tejido empresarial.
Respecto a Maderas de Llodio, González reveló que la Diputación ha venido trabajando «de manera muy intensa» en el conflicto a través de labores de mediación. El gran temor de las instituciones era que la prolongación de la huelga —sumada a un ERE parcial previo— erosionara irreversiblemente la cartera de clientes, comprometiendo la viabilidad del negocio.
«Este acuerdo permite relanzar la producción y recuperar a los clientes, garantizando así la continuidad de una empresa que es vital para Llodio», subrayó el diputado general.
Preocupación por la investigación judicial en Tubos Reunidos
A pesar del optimismo general, el escenario presenta un punto de incertidumbre. González admitió que la investigación judicial abierta en torno a Tubos Reunidos no resulta, a priori, «tan positiva» para el horizonte de la compañía.
El líder foral expresó su deseo de que este proceso judicial «no interfiera» en las negociaciones de la administración concursal. Para la Diputación, la meta sigue siendo lograr una continuidad empresarial que, según reiteró, depende de tres factores económicos y laborales clave:
- Alcanzar un acuerdo social con la plantilla.
- Llevar a cabo la necesaria reestructuración de la deuda.
- Lograr la llegada de un inversor que dote de estabilidad al proyecto.
«Lo que espero es que esa investigación no tenga influencia en ello», concluyó González, apelando a la responsabilidad de todas las partes para proteger el empleo y la industria alavesa.















