El Ayuntamiento de Laudio licita el equipamiento audiovisual y mobiliario del nuevo Antzoki
El Ayuntamiento de Laudio ha dado un paso decisivo para encarar la recta final de la construcción del Antzoki de Altzarrate, en el barrio de Latiorro. Esta semana ha salido a licitación el contrato para el suministro e instalación de su equipamiento integral, dividido en dos grandes bloques que suman un importe global superior a los 1,8 millones de euros (IVA incluido), según figura en la Plataforma de Contratación Pública en Euskadi.
Por una parte, se ha licitado el suministro de mobiliario —que abarca el patio de butacas y tabiques— junto con el pavimento escénico, con un presupuesto base de 538.711,82 euros (651.841,30 euros con IVA). Por otra parte, se ha abierto el lote correspondiente a la iluminación técnica y el equipamiento audiovisual, con un presupuesto de 1.235.426,26 euros (IVA incluido). Las empresas interesadas disponen hasta el próximo 26 de diciembre para presentar sus ofertas.
Las obras del recinto, iniciadas en marzo de 2023 en un entorno en transformación cercano al nuevo centro de salud que ejecuta Osakidetza, han superado diversos contratiempos y un incremento de costes cercano al 37%. A pesar de estos obstáculos, la previsión municipal sitúa la culminación definitiva del proyecto para principios del próximo año.
Un espacio para el impulso cultural del municipio
La puesta en marcha de esta infraestructura no solo dotará a Laudio de un equipamiento escénico de vanguardia, sino que busca ser un motor de dinamización comunitaria. El objetivo es reforzar el tejido asociativo y creativo local, sirviendo de punto de encuentro para la ciudadanía.
«El Antzoki dará aliento y movimiento al pueblo y el espacio que hemos soñado durante años formará, de una vez por todas, parte de nuestro día a día. Para Laudio será un verdadero salto», ha destacado la alcaldesa, Ainize Gastaka, subrayando el valor transformador del nuevo recinto.
Reflexión en marcha sobre el modelo de gestión
En paralelo a los trámites de equipamiento, el Consistorio ha abierto un proceso de reflexión para determinar el modelo de gestión más adecuado para el edificio. Esta labor se está desarrollando de la mano del grupo de trabajo del Consejo de Cultura, que analiza experiencias de otros municipios para dar con la fórmula ideal.
La regidora ha remarcado que el proyecto «no se concibe solo como un edificio que ofrece eventos, sino como un espacio vivo de encuentro con la ciudadanía, un laboratorio creativo y un corazón cultural del pueblo». En ese sentido, ha incidido en que la elección de la fórmula organizativa resultará clave, ya que «el éxito de una infraestructura cultural no está solo en su arquitectura o diseño, sino también en su modelo de gestión, que determina el rumbo de la política cultural y la participación ciudadana».











